Nunca supe cómo tomar una pastilla correctamente. Nunca quise tomar ninguna pastilla entera por temor a atorarme o algo así. Mi solución es simple: Meter la pastilla en mi boca, masticarla hasta que quede en polvo, tomar un trago de agua y pasar poco a poco la pastilla triturada, talvez sea terriblemente asqueroso, pero claro, hay que tener huevos para hacerlo.
Hoy tuve que tomar una pastilla frente a Isabel. Su cara de horror me dio a entender que soy el único fenómeno en el mundo que toma pastillas así. Al decirle que dejara de observarme y que viera a otro lado porque me ponía nerviosa, ella me respondió -Oe, ni cuando la chupas te atoras y, ¿le tienes miedo a esa pastillita? No seas pendeja- Hice una pausa acompañada de una sonrisa y pensé que, por primera vez, tenía razón.
Nunca me había puesto a pensar en eso. Pero de algo estoy segura: Mañana me la trago entera.